Sexto día de disturbios en Estados Unidos por el asesinato de George Floyd – 01/06/2020

Desde el miércoles pasado, las protestas y saqueos han tomado las calles en mas de 50 ciudades de Estados Unidos, tras la muerte de George Floyd, un ciudadano negro de 46 años, que fue asesinado en un intento de arresto, el 25 de mayo, por cuatro policías de Minneapolis, en el estado de Minesotta, en el Medio Oeste del país. Las autoridades locales han declarado el toque de queda en Los Ángeles, Washington, Miami, Atlanta, Filadelfia, Lousville, Cleveland, Rochester y Nueva York para intentar desalentar las marchas y los saqueos. Dos muertos en Indiana, varios heridos y 4.000 detenidos es el saldo provisorio de esta crisis.

El video de la muerte de Floyd, grabado por testigos con un teléfono celular, muestra cómo el hombre es asfixiado por Derek Chauvin, un policía de 44 años, con 19 de experiencia policial, quien presiona durante 8 minutos el cuello del hombre, aplastándolo con su rodilla contra el asfalto. “No puedo respirar” es la frase que constantemente le repite Floyd al oficial, y es también la frase que invocaron las miles de personas que salieron a las calles clamando por justicia.

Para intentar frenar el estallido de violencia, el presidente Donald Trump conminó este lunes a los gobernadores, en un diálogo por teleconferencia que se filtró a la prensa, a calmar las protestas en sus distritos, “si no quieren quedar como idiotas”. Además, dispuso que los soldados patrullen las calles en Washington. Sin embargo, esta amenaza no parece amedrentar a los manifestantes mas violentos. Este lunes por la noche se estaban produciendo saqueos en Manhatann, la zona mas rica de Nueva York y las tiendas de Nike, Banana Republic y Aldo de la Quinta Avenida fueron asaltadas por grupos de personas sin identificación.     

Trump está convencido que los disturbios están organizados por Antifa, una agrupación internacional de ultra izquierda antifascista. Por eso, decidió incluirla dentro de la lista de grupos terroristas que elabora la Secretaría de Estado. Antifa compartirá este estatus con organizaciones mas articuladas como HAMAS, ETA, las FARC o ISIS.

Por otra parte, el presidente condenó el crimen de Floyd y expresó su pésame a la familia. Philonise, uno de los hermanos del hombre asesinado, confirmó la llamada del presidente pero afirmó a MSNBC: “Apenas me dejó hablar. Yo trataba de hablarle y el seguía. Dijo que no quería escuchar lo que yo tenía para decir”. Philonise también aseguró que alcanzó a pedirle justicia por su hermano. 

“Sin justicia, no habrá paz”

Este crimen es tan solo uno mas dentro de los numerosos casos de violencia policial contra ciudadanos de piel negra en Estados Unidos. Muchos de estos crímenes quedan impunes, y los acusados son declarados inocentes, o directamente nunca pasan por los tribunales. En la investigación por la muerte de Floyd, que apenas comienza, Chauvin fue acusado de homicidio en tercer grado, es decir, sin intención de asesinar. El fiscal del caso, Mike Freeman, declaró: “ha sido la vez que mas rápido hemos acusado a un agente de policía”.

En las protestas en Coral Gables, Florida, los oficiales se arrodillaron para mostrar su repudio al asesinato de Floyd y su apoyo a la lucha contra la violencia racial (AFP).

En la actualidad, no existe un registro oficial de víctimas del gatillo fácil en Estados Unidos. El último estudio sobre el tema, dirigido por el sociólogo Frank Edwards, de la Universidad de Rutgers, encontró que muchas de estas muertes no son reportadas por el Sistema Nacional de Estadísticas Vitales (que depende de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, del Departamento de Salud). El estudio, que se basó en la información recabada en Fatal Encounters (una base de datos construida sobre reportes periodísticos y denuncias de las redes sociales, respaldada por la Oficia de Estadísticas de Justicia del gobierno federal), estableció que, entre 2013 y 2018, una de las principales causas de muerte en jóvenes negros (de entre 20 y 30 años), en Estados Unidos, fue la violencia policial. La tasa de mortalidad por uso desproporcionado de la fuerza policial en esta población se situó por encima de la influenza o la diabetes. De hecho, el investigador señala que 1 de cada 1.000 niños u hombres negros pueden esperar morir en manos de un policía. Es una probabilildad demasiado alta.

Según Fatal Encounters, en el 2019 se reportaron 1.795 decesos producidos tras encuentros con las fuerzas policiales. Uno de esos casos es el de Javaon Ousley, un estudiante universitario afroamericano de 19 años, asesinado por un policía fuera de servicio, durante un tiroteo en las afueras de una cancha de básquet en Talladega, Alabama, el 13 de agosto de 2019. La policía omitió informar los detalles del tiroteo: no se sabe por qué ocurrió, ni quiénes participaron de él, ni tampoco el nombre del oficial involucrado. 

”Vigilia por George Floyd en el Lincoln Memorial”, 31/05/2020 (Victoria Pickering/Flickr/bajo licencia Creative Commons)

Otra de las víctimas que engrosa las estadísticas es Maurice Holley, un hombre negro de 55 años, asesinado por el ayudante del Sheriff del condado de Sacramento, en California. Según se reporta en Fatal Encounters, el oficial encontró a Holley durmiendo en una zanja, notó que llevaba una pistola en su cintura y entonces le disparó y lo mató. Pero el arma que llevaba Holley era una réplica, sin poder de daño. Ambos casos fueron relatados por la prensa local. Pero las investigaciones quedaron truncas.

Y los casos se suman. Hombres jóvenes negros que circulan a gran velocidad en sus autos y que, en vez de ser reprendidos por infracciones de tránsito, terminan muertos. Mujeres negras que escapan de controles policiales y terminan asesinadas a balazos.

La violencia no cesa y nadie sabe cuándo terminará. La mecha que encendió las calles estadounidenses fue el crimen de George, pero hay miles de Georges anónimos, cuyas muertes quedan en el luto y la memoria privados. Y si bien las “leyes de segregación de Jim Crow” se terminaron en 1964, con la proclamación de la Ley de Derechos Civiles, el racismo continúa latiendo en la América profunda.

Derek Chauvin, el principal acusado de la muerte de George Floyd, está cumpliendo prisión preventiva en la cárcel de máxima seguridad del condado de Hennepin, en Minnesota (AFP).

Terrence, uno de los hermanos de George Floyd, pidió que las marchas de protesta fuesen pacíficas: “Él quería paz y unidad. Lo que está pasando ahora, pueden llamarlo unidad, pero es una unidad destructiva, y mi hermano no apoyaba eso. Si su familia y su sangre están tratando de ser positivos e ir por otra ruta hacia la justicia, ¿entonces por qué estás destrozando tu comunidad? Porque cuando esto termine y quieras ir a comprar algo, ya lo destrozaste”, dijo. 

Martin Luther King III, el hijo del predicador que cambió la historia negra de Estados Unidos al lograr el reconocimiento de los derechos civiles de la población negra, tuiteó una frase que resuena en los carteles que se ven en las marchas pacíficas, que también están teniendo lugar: “No Justice, no peace”, “Sin Justicia, no habrá paz”.

Imagen de portada: “Protesta por George Floyd en Washington, 30 de mayo de 2020”, por Geoff Livingston, disponible en Flickr, bajo licencia de Creative Commons.

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